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Es Pins Cala Pada: Cincuenta años de historia familiar que renacen en Santa Eulalia

En Santa Eulalia, un lugar emblemático despierta después de varios años de silencio. Más que un restaurante, Es Pins Cala Pada recupera su lugar como casa familiar, jardín vivo y espacio de recuerdos compartidos entre generaciones.

Todo comenzó en el verano de 1976, cuando Nieves y Vicente decidieron apostar por un sueño en una Ibiza todavía salvaje, llena de libertad y de noches largas. El punto de partida fue un gesto de amor: María, la abuela de Nieves, regaló a su nieta el terreno como presente de boda. Sobre ese pedazo de tierra ibicenca, Juan padre de Nieves construyó el restaurante con sus propias manos, utilizando las emblemáticas sabinas de la isla para levantar el majestuoso porche que desde el primer día se convirtió en el alma del lugar. Antonia madre de Nieves, por su parte, fue el calor humano que hacía sentir a cada cliente como en casa.

Muy pronto, Es Pins se convirtió en punto de encuentro para familias, vecinos y viajeros, con parrilladas al fuego de leña, productos del huerto de Juan y esa atmósfera sencilla y auténtica que hoy resulta tan difícil de encontrar en Ibiza.

La siguiente generación, Vicente y Beatriz, creció entre aquellas mesas y supo que el legado merecía seguir creciendo. Así nació Ipunt, la versión nocturna de Es Pins, que acogió noches inolvidables con música en directo bajo las estrellas.

Hoy, ese testigo pasa a manos de Valerie y John, quienes llegan con el firme propósito de honrar el alma que Juan, Antonia, Vicente y Nieves dejaron impregnada en cada rincón. La propuesta mantiene la esencia: cocina sincera, brasas, comidas en familia y noches de verano con música en vivo, junto a desayunos y menú del día en un ambiente cercano para residentes y visitantes.

«Cuando descubrimos Es Pins, sentimos inmediatamente que no se trataba solo de un restaurante, sino de un lugar lleno de alma y recuerdos. Nuestro deseo es preservar ese espíritu para las generaciones futuras», explican Valerie y John.

Cincuenta años después. Y la historia continúa.